La medida permitirá a extranjeros en situación irregular obtener una autorización de residencia y trabajo válida para todos los sectores y en cualquier parte de España, siempre que cumplan ciertas condiciones, entre ellas:
Haber ingresado o residido en España antes del 31 de diciembre de 2025.
Acreditar una residencia continuada de al menos cinco meses antes de la solicitud.
Carecer de antecedentes penales en España y en los países de origen.
Las solicitudes se podrán presentar aproximadamente desde principios de abril hasta el 30 de junio de 2026, una vez se publique y entre en vigor el Real Decreto en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
📊 ¿A cuántas personas beneficiará?
Aunque las cifras pueden variar según la fuente y los criterios finales de aplicación, se estima que alrededor de 500.000 personas podrán acceder a este proceso de regularización. Algunas estimaciones alcanzarían incluso cifras superiores, dada la existencia de hasta 840.000 personas indocumentadas residiendo en España.
En regiones como Cataluña, por ejemplo, el Ayuntamiento de Barcelona calcula que al menos 24.000 inmigrantes de la ciudad podrían beneficiarse de esta medida.
📈 Impacto social y económico
El Gobierno defiende que esta medida no solo responde a una realidad social existente, sino que también contribuye a fortalecer la cohesión social, la integración laboral y el crecimiento económico. Los inmigrantes han sido fundamentales en sectores como la hostelería, la construcción y la agricultura, y su regularización formal puede aumentar la recaudación de la Seguridad Social y combatir la economía sumergida.
📍 Alarmas y recomendaciones
Organizaciones sindicales y sociales han llamado a la prudencia ante posibles fraudes o estafas relacionadas con este proceso, ya que todavía no ha comenzado oficialmente la tramitación de solicitudes. Se recomienda acudir sólo a fuentes oficiales de extranjería, sindicatos y ONG especializadas para evitar pagos innecesarios por información o trámites engañosos.
🔎 Conclusión
La regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno de España en 2026 representa una de las iniciativas migratorias más importantes de los últimos años, al facilitar el acceso a permisos legales de residencia y trabajo para cientos de miles de personas extranjeras que han vivido y trabajado en España sin papeles. Esta medida —con efectos sociales, económicos y legales— podría transformar la situación de amplios colectivos, siempre en el marco del cumplimiento legal y de las condiciones previstas por el Ejecutivo.